Está tumbado en la cama, sin moverse, se le escucha respirar
pero tienes que esforzarte porque la respiración es lenta, muy suave, como si
no estuviera. Intenta distraerse escuchando música, pero no puede, menos si es
en inglés. Así que coge el móvil y me escribe. Noto la desolación a kilómetros de
distancia, puedo palpar el dolor, su dolor. No sé cómo decirle que, aunque
últimamente solo le pillan tormentas y cada vez le dejan más naufrago, en mitad
de todos los rayos, de toda la lluvia, estoy yo. Su bombilla. Porque es de las pocas personas
que ve mi luz.
Me gusta cuando me llama así, cuando me dice: eres una puta
bombilla, brillas. Y me gusta incluso cuando me recuerda que estoy apagada o
fundida, porque eso me hace querer resurgir.
Y hoy quiero que el resurja, de sus cenizas, de lo que queda
de sus escombros.
Sé que está hecho trizas, y yo estoy lejos y solo puedo
escribir.
No me puedo imaginar el dolor, sólo sé que es de los que te
paralizan, cortan el aire, quieres desaparecer o que el mundo entero estalle. Y yo haría al mundo estallar solo por verle
sonreír, sin caretas, una sonrisa pura, con esencia.
Le quiero explicar que por muy roto que este siempre se
puede salir. Sé que es difícil y que muchas veces yo misma, estando en la misma
situación, tiro la toalla y me esfumo a
un sitio donde no pasa nada porque no hay nadie que actúe ni desencadene
consecuencias. Pero no quiero ese mundo para él, porque merece algo mejor,
aunque a veces no lo sienta así, aunque no lo crea, merece algo mucho mejor.
Y aquí estoy, escribiendo de nuevo, para hacerle llegar lo
que siento.
Sé que ya no le quedan apenas fuerzas, pero le he dicho de
verdad que yo le daba las mías. Porque he estado perdida muchas veces y él ha
sabido traerme de vuelta, porque es de las pocas personas que conoce mis
caretas pero como él escribió “Al fin y
al cabo, ella será muchas cosas pero sus mascaras son sinceras”.
Por ese ella será muchas cosas, que leí…hoy le
estoy escribiendo, porque sé que aunque tuviera mil cosas malas, es de las
pocas personas que seguiría estando a mi lado a pesar de ellas.Y eso , para mí, ya significa mucho.
Hoy le escribo porque le gustan mis puñales y me incita a
usarlos aún cuando son contra él. Porque me hace pensar incluso cuando no
quiero. Porque siempre me hace dar con las respuestas que necesito, aunque no sean
las que me gustan.
Le escribo porque siempre tiene una palabra buena para mi, porque siempre intenta que yo esté bien.
Hoy te escribo para que sepas que no estás solo porque yo estoy
contigo.
No todo el mundo tiene una bombilla, ni conoce a una, así
que mientras aún me queda color, y no solo azul, síguela.
Vamos a hacer que sonrías, por muy puta que sea la vida. Y ese va a ser mi próposito, pero no de año nuevo, que esos no duran.
Porque si hay alguien que hoy merezca eso, eres tú.
Por todo.
Y por último decirte : Gracias por creer siempre en mi.
Ahora me toca a mí ayudarte. ¡Vamos a sonreír!
Es una orden.
:::ReCuerDaLoQUeESeLcAoS:::
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