No sabe que le sigo escribiendo, aunque nunca diga nada...
No se imagina que sigo guardando cada conversación, cada palabra, formando nuevos recuerdos. Ni por asomo son tan buenos como los que ya existían pero yo lo sigo haciendo.
Me quedo mirando por la ventana, perdida en mil suspiros que como yo no dicen nada y lo dicen todo. Es cuestión de saber mirar, de saber verme y entender...suelo hablar en los silencios, si se escapan los detalles no es mi culpa, aunque si, lo reconozco , forma parte de mi juego.
Podría decir que estoy esperando el momento exacto para adentrarme de nuevo en algún sitio contigo, pero no es así. Ya no espero por ti, ni por mi, sólo por una cosa : una casualidad.
Porque mi última casualidad fuiste tú y me sacaste de algo que me estaba hundiendo. Ahora se cambian los papeles...y entre guión y guión el apuntador me grita TIEMPO.
Pero el tiempo pasa, lo cambia todo, y al final sólo veo papeles en blanco y un vacío abismal creciendo.
Que siga girando todo, cambiando poco a poco cualquier cosa, que de pronto, cuando menos lo esperemos, tú me echarás de menos. Hasta entonces, me pierdo...me meto en una burbuja ajena a todo esto, que la esperanza, la fe y la paciencia duelen demasiado.
Si me quedasen ganas, por decir sintiendo, escribiría : Te quiero.

