
[Como si de verdad importase una palabra, como si fuera a cambiar el mundo...y sin embargo se le da suma importancia...]
Una noche más, de tantas otras, buscando algo que jamás llegará. Todos esos pensamientos que cada día rondan por tu mente, ideas, emociones, incapaz de sacarlas al mundo, prefieres guardarlas en tu caja de cristal...¿no te ha dicho nadie lo frágil que es eso?, en cualquier momento puede quedar todo hecho trizas.
No esperes nada de nadie ,porque si lo haces, te llevarás muchas decepciones, y aunque te digan que en eso consiste vivir, si puedes ahorrarte sufrir ,no lo hagas. No merece la pena derramar lágrimas por seres que nunca se van a fijar en ti, ni ahogar en tu almohada llantos que jamás se oirán.
Cae, levanta, y sigue caminando.
-Ya sabes que no puedo, está él...
-Él...¿no lo entiendes? si en verdad te quiere no te lo va a decir, y demostrarlo...no lo demuestra
-Pero yo lo sé, sé como me mira
-¿Y es eso suficiente?¿No preferirías que alguna vez acompañara a esa cálida mirada un "Te quiero"?
-¿Para qué? te estoy diciendo que sus ojos me lo dicen
-Si, pero de vez en cuando viene bien oírlo, con tonos suaves, fijando la mirada en ti...
Se quedó pensando mucho en esa conversación, la verdad que desde que le conocía nunca se lo había planteado, sabía que la quería, sin embargo nunca se lo había dicho. Una noche ,estando en su habitación le pregunto:
-Hector, ¿me quieres?
Él la miro extrañado, ¿a qué viene eso?
-No sé, simplemente me lo preguntaba
-Pues si te lo preguntas, y no lo sabes es porque poco me conoces...
Ella sonrió dulcemente, sé que me quieres.
-Y por qué lo preguntas entonces?
-Porque nunca lo dices
-No me gusta decir esa clase de cosas, me hacen sentir vulnerable...no soy demasiado romántico ya lo sabes
-Lo sé...
-Quizás eso te gustaría,¿no?, que lo fuera
-Da igual, la gente no cambia, te quiero por como eres, punto.
Y aún así cada día piensas que te diré algo bonito, especial, mantienes la esperanza de que deje de ser tan frío...susurró él. Ella no escucho esa frase, se quedó pensativa.Hector no era un chico normal, era impasible, escondía sus sentimientos...los controlaba, era frío sin más, y en el fondo eso la atraía, pues sabía que si estaba con ella lo que sentía tenía que ser intenso.
Pasó un tiempo después de esa conversación, Silvia, que así se llamaba, se quedó a dormir en casa de Hector. Cuando se sumergió en un profundo sueño, él acariciando su rostro susurró en su oído "Silvia, te quiero , no sabes cuanto..." , cuando despertó no había más que una fotografía de la que meses atrás había sido su novia.
Supongo que Silvia se fue con un chico capaz de decir un te quiero a la cara, quizás fue tan idiota de pensar que por pronunciar esa palabra el sentimiento era más grande...
así son los humanos , al fin y al cabo , parece que si las cosas no se dicen es porque no son ciertas.
...Con la belleza que hay en el silencio,y el amor que tantas veces derrochan las miradas...
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