miércoles, 26 de septiembre de 2007


Nunca había sentido nada así. Creía que era un mito, algo tópico escrito y contando a la gente para que no perdieran la ilusión y para que desearan sentir lo mismo. No lo quise creer. Siempre he sido una escéptica en ese tema , pero el otro día lo sentí. Las paredes de la habitación se calleron, a mis pies quedaron los escombros. Básicamente mi mundo entero con sus esquemas e ideas se derrumbo.
Yo , ese ser de naturaleza romántica pero incrédula a la vez, esa persona incapaz de sentir algo más que cariño por alguien, YO simplemente Yo ...sentí.
Una caricia en el brazo... todo mi ser se estremeció, sentí un escalofrío recorrer todo mi cuerpo, una ráfaga de viento que fue a parar al corazón y este empezó a palpitar de una forma veloz. Se me acelero el pulso ...contuve las lágrimas.
Estaba ahí a mi lado, mirándome , y yo sólo podía pensar en lo que acababa de sentir.
Me apoye en su hombro y de nuevo aferre las lágrimas a los ojos para que no salieran...¿Qué pensé? -Te quiero pero nunca que te lo voy a decir.
Así fue como desnudé mi alma, la puse frente a mi para vislumbrar todo lo que llevaba años escondiendo y lo vi claro. Me hundí. Entendí que él nunca me iba a querer y esto es lo queda ahora de mi. Lo que ves en la imágen. Una luna inmensa tratando de guiarme, mis alas...caídas que no echan a volar porque no tiene ganas. Oscuridad. Mi cara girada mirando a la tristeza.
He sentido...
***En los cuentos de hadas el príncipe nunca dice que no, pero esto es la vida real.***

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